viernes, 28 de marzo de 2014

Traducción del video LOR. Por Pedro G. García (SerPRO Traducciones)


LRO (Por sus siglas en Inglés. Orbitador de Reconocimiento Lunar).


En 1968, hace 45 años, los astronautas del Apolo 8, Frank Borman, Jim Lovell y Bill Anders, se convirtieron en los primeros seres humanos en orbitar la luna y los primeros en disfrutar la magnífica vista conocida como el “Ascenso de la Tierra”. Ahora, por primera vez, podemos ver este histórico evento tal y como lo vivieron los astronautas, gracias a la información proporcionada por el equipo de la NASA llamado LRO (Por sus siglas en Inglés. Orbitador de Reconocimiento Lunar). Los soberbios mapas globales de la luna emitidos por el LOR en combinación con las fotografías tomadas por los astronautas, revelan la ubicación que guardaba el Apolo 8 sobre la luna y proporciona la orientación precisa en el espacio de donde se encontraban, al momento en que los astronautas vieron por primera vez el ascenso de la tierra, sobre el horizonte de la luna. El 24 de diciembre de 1968, unos minutos después de las 10:38 a.m. hora de Houston, el Apolo 8 estaba terminando de dar la vuelta, por cuarta ocasión, desde la parte más alejada de la luna.

El comandante de la misión Frank Borman, se encontraba en el asiento de lado izquierdo, preparándose para rotar la nave hacia una nueva orientación, de acuerdo al plan de vuelo. El navegante Jim Lovell, se encontraba en la sala de equipo ubicada en la parte baja de la nave y estaba a punto de realizar “revisiones” de las huellas dejadas sobre la luna por el explorador lunar y Billy Anders se encontraba en el asiento del lado derecho, observando la luna desde su ventana y tomando fotografías con la cámara Hasselblad 500 EL que utilizaba un telefoto de 250 mm. Mientras tanto, otra cámara Hasselblad, con un telefoto de 80 mm, que se encontraba en montada en la ventanilla frontal de Borman, llamada “Rendezvouz” (reunión espacial), se encontraba fotografiando la luna utilizando un temporizador automático (una nueva fotografía cada 20 segundos). Estas fotografías, comparadas con los mapas de terreno, de alta resolución, emitidos por el LOR, muestran que el comandante Borman todavía continuaba realizando la maniobra rotar el Apolo cuando la tierra “apareció”. Fue como consecuencia del tiempo que dilató el Apolo 8 en realizar la rotación, que los astronautas pudieron ver, a través de la ventanilla lateral de Bill Anders, el ascenso de la tierra por primera vez y de manera fortuita, a pesar de que ya había sucedido en las tres órbitas anteriores pero que había pasado desapercibido para los astronautas, hasta ese momento.

Esta es una imagen de lo vieron los astronautas, a partir de una recreación realizada  por el estudio Para la Visualización Científica, a partir de la información recabada por el LOR. Escucharán las voces de los astronautas, tal y como fueron captadas por la grabadora a bordo del Apolo 8; comenzando por Frank Borman, anunciando el inicio de la maniobra de rotación y verán el ascenso de la tierra, moviéndose de una ventana hacia la otra, mientras el Apolo 8 gira:

 

Borman: Ok, vamos a hacerlo.

 

(Foto tomada desde posición “Rendezvous” de la ventanilla izquierda).

 

Borman: ¿Listos?

Borman: En posición.

 

Anders: El cráter de impacto con... uh en uh...

Anders: Justo antes del punto subsolar del lado sur en el suelo... uh... (inintelegible) Hay un agujero obscuro...

 Anders: Pero no pude verlo bien... como para saber sí es de origen volcánico...

Anders: Oh Dios mío, miren nada más esa imagen de allá... ahí está, la tierra ascendiendo... wow, eso es hermoso...

 

Borman: Hey, no tomes esa (fotografía), no está programada... (se oye una pequeña risa)...

 

Anders: ¿Tienes película a color, Jim?

 

Anders: Pásame un rollo de película a color, rápido por favor...

 

Lovell: Oh, hombre eso es grandioso, ¿dónde está?

 

Anders: Apúrate, rápido...

 

Lovell: ¿Aquí abajo?

 

Anders: Solo pásame un rollo a color... uno a color para exteriores... apúrate...

Anders: ¿Ya lo tienes?

 

Lovell: Si, estoy buscando uno, un C368...

 

Anders: El que sea, rápido...

 

Lovell: Aquí (está)...

 

Anders:: Bueno, creo que ya lo perdimos... (Foto ventanilla, parte baja del lado derecho)...

Foto al centro: La tierra desaparece...

 

Foto centro y derecha: tierra aparece...

 

Lovell: Hey, la tengo aquí (en la ventana de la escotilla)...

 

Anders: Dejame tomo esta fotografía, es mucho más nítida...

 

Lovell: Bill, la tengo en una mejor posición aquí, es mucho más nítida...

 

Lovell: ¿La tienes?

 

Anders: Sí...

 

Lovell: Toma varias, varias de ellas (Fotos)... a ver, dámela...

 

Anders: Espera un momento... solo déjame hacer el ajuste correcto... cálmate... cálmate Lovell...

 

Lovell: Bien, ya la tengo... ah... esa es una toma hermosa...

Lovell: dos cincuenta a f/11

 

Anders: Ok...

 

Lovell: Ahora cambia... cambia la exposición un poco...

 

Anders: Ya lo hice... tomé dos fotografías aquí...

 

Lovell: ¿estás seguro que la captaste?

 

Anders: Sí, las tenemos bien... Creo que volverá a salir nuevamente...

 

Para los astronautas, ver el ascenso de la tierra fue una experiencia inesperada y electrizante... y una de las tres fotografías tomadas por Bill Anders, se convirtió en una imagen icónica del Siglo XX. Pero como lo hemos concluído ahora en la tierra, esa fotografía fue el resultado del esfuerzo de equipo, no solo porque Jim Lovell encontró el rollo de película a color para dárselo a Anders, sino porque los astronautas no hubieran podido ver la tierra, sí el comandante Borman no hubiera estado rotando la nave al momento en que la tierra estaba ascendiendo.

Hoy en día, el ascenso de la tierra se ha convertido en el símbolo de una de las más grandes exploraciones de la historia cuando los humanos que viajaron hacia otro mundo, voltearon hacia atrás y vieron su propio planeta.

En las palabras de Lovell: “Como en un gran oasis en el vasto Universo”

 

 

 

 

 

sábado, 22 de marzo de 2014

Las demandas tan incomprensibles en los E.U.


Sí te das cuenta de que un carro se ha salido del camino hacia el agua, antes de ceder ante la urgencia de intentar rescatar a los ocupantes del carro, revisa las defensas del automóvil, buscando calcomanías de Obama o de la asociación religiosa Coexiste (Coexist). Los extremistas de izquierda aman sus demandas (como se evidencia en la íntima relación entre los abogados de litigantes y el partido Demócrata), no vayas a terminar en el lado equivocado del saqueo legal. Esto es lo que el “pensamiento” legal y la justicia del premio gordo han obligado a algunas personas a hacer:

Un hombre de Colorado, a pesar de estar consciente de que es afortunado al salir vivo después de quedar atrapado en un carro sumergido en el agua, ha presentado un documento con la intención de demandar a sus rescatistas por un monto de medio millón de dólares.

Roy Ortíz presentó su intento de demanda contra el condado de Boulder y sus rescatistas por una cantidad tentativa de $500,000.00 dólares como medida “precautoria”, le dijo su abogado Ed Ferzt a ABCNews.com.

Ferzt dijo que el condado debería haber cerrado el camino durante la inundaciones en septiembre; comentó que los primeros en responder a la emergencia también fueron incluidos debido a que ellos no se percataron de que Ortíz se encontraba atrapado en el automóvil hasta el momento en que se preparaban para levantarlo fuera del agua.

“No lo habían visto o quizás presumieron que nadie habría sobrevivido al accidente”, dijo Ferzt. “Nadie discernió que él estaba ahí”.

Ortíz siente que “merece” el dinero por parte de sus rescatistas no sólo debido a sus gastos médicos y sus indeterminados “problemas de hombro”, sino porque tiene problemas para dormir y hasta pesadillas acerca de “tener mucho frío”.

La próxima vez que los trabajadores de rescate estarán tentados a hacer una pausa para fumarse un cigarrillo, antes de sacar un carro del agua, solo para asegurarse que no haya sobrevivientes que los puedan demandar posteriormente.

 

martes, 18 de marzo de 2014

El verdadero Fraude de Obama. Por Wayne Allyn Root, 4 de octubre del 2013.


Obama es 100 % Rojo, Blanco y Azul, nacido en los Estados Unidos.
 

Wayne Allyn Root, es un ex-candidato a la Vice-presidencia liberal, un exitoso empresario, defensor del pequeño comercio, portavoz de negocios, Evangelista capital y personalidad que ha aparecido en los medios más de 5000 ocasiones en los últimos 5 años.

Muchos estadounidenses sospechan que Obama nació en el extranjero. Están equivocados, hombre, sí tengo una historia que contarles.

Creo que Obama es un fraude, pero no tiene nada que ver con su nacimiento. Los críticos de Obama lo están interpretando todo mal.  Están viendo en el lugar equivocado. Él no es un extranjero presentándose como un estadounidense, él es un estadounidense quién de forma fraudulenta se presenta como un extranjero.

Hace meses, la conductora de televisión de la cadena MSNBC Rachel Maddow, se pasó 15 minutos en su programa de cobertura nacional, llamándome “birther” (se les llama así a los obsesionados en “saber” el lugar de nacimiento del Presidente Obama); yo me rasqué la cabeza porque no lo soy y nunca lo he sido, ni por un minuto. Un “birther” cree que Obama es un extranjero, no calificado legalmente para ser Presidente. Yo nunca he creído eso. Siempre he creído que Obama es 100 % estadounidense. Ahí está, lo he dicho en voz alta. Yo soy uno de los principales críticos del Presidente, pero siempre he creído que él es estadounidense por nacimiento. Él es tan estadounidense como P. T. Barnum y él miente y exagera también como lo hace P. T. Barnum. Y ya que Obama no es extranjero, entonces es un fraude. Déjenme decirles la VERDADERA historia de Obama.

En cientos de entrevistas en los medios, yo he declarado que, aún cuando Obama fue mi colega y compañero en la Universidad de Columbia, generación de 1983 y que estudiamos las carreras universitarias (Ciencias Políticas y el Propedéutico de Leyes), nunca lo vi, ni lo conocí ni escuché nada acerca de él, pero los medios también están equivocados con esta historia; yo nunca he dicho que mi conclusión fuera que Obama no hubiera ido a Columbia y que por lo tanto no fuéramos compañeros de clase, al contrario, yo creo que Obama se tituló en dicha universidad y que fuimos compañeros. ¿A dónde se escondió todos esos años en Columbia? Mi conjetura es que él  estaba fumando marihuana y yendo a reuniones comunistas, conspirando la caída de los Estados Unidos y del capitalismo. No se rían, funcionó!

Mientras que eso fue una conjetura, la propia autobiografía de Obama respalda mi conjetura, él personalmente admitió que seguido asistía a reuniones del Partido Comunista en Cooper Union (una Universidad de mucho prestigio, con tres facultades: Arquitectura, Ingeniería y Escuela de Arte), en el centro de Manhattan. Con relación a Obama, aún las conjeturas más salvajes a menudo llegan a ser realidad.  

Pero olviden el por qué Obama nunca fue visto en Columbia, el misterio real es cómo fue que ingresó a Columbia, sigan conmigo, sino porque esto está ligado al asunto del “nacimiento en el extranjero”.

Creo que unido las piezas para saber que pasó en Columbia y aquí se los comparto. Creo que Obama, un ciudadano estadounidense, cometió fraude al presentarse como un extranjero, para poder lograr el casi imposible ingreso a la prestigiosa Universidad de Columbia (quizás también al Colegio Universitario Occidental y a la misma Facultad de Leyes de la Universidad de Harvard). Él mintió y utilizó el fraude (tergiversación) para lograr colarse cual comadreja. ¿Es esto en realidad un crimen? Pregúntenle al criminal convicto Frank Abagnale, la estrella de la vida real protagonista del best-seller y de la película   “Atrápame si puedes” El hacerse pasar por quién no eres es un fraude y puede ser castigado con variuos años de cárcel.

No se necesita tener un título en psicología para darse cuenta de la frágil mentalidad que tenía  Obama cuando joven; él pasó su juventud viviendo una fantasía, deseando desesperadamente ser un ser nacido en el extranjero y exótico en vez de ser un simple niño estadounidense normal perteneciente a un hogar de un solo padre que luchaba por salir adelante; como un adolecente de color sin padre, sin duda Obama sufrió con el racismo y tiempos difíciles. Con el apoyo de mentores como Frank Marshall, comunista y Bill Ayers, un terrorista, él aprendió a despreciar su país de nacimiento (los Estados Unidos); como soñador y solitario que era, él comenzó a creer su propia historia del nacimiento exótico y entonces utilizar la fantasía (también conocido como fraude) para logran su admisión tanto al Colegio Universitario Occidental, como a Columbia.

Ya sumergido en las profundidades de la mentira, ya no tenía salida. De Manera irónica Obama, él es el “birther”, él es quién creó la historia del nacimiento extranjero.

El razón por la cual Rachel Maddow, Jon Stewart, Mother Jones y otros, personajes de los medios y reconocidos miembros de izquierda, están tan temerosos de mi, confirma que estoy muy cerca de la verdad. Esto explica por qué Obama envió al IRS (órgano encargado de fiscalización) para que con gran saña me atacaran, no una, sino dos veces (obtuve el 100 % de victoria en ambas auditorías); me acerqué demasiado en los escándalos de Obama en Columbia y en el de IRS. Entre más te acercas al objetivo, más fuerte es el ataque.

Ingresar en una Universidad de las 8 más prestigiadas de los Estados Unidos (Ivy) es muy difícil y el lograr un traslado de otra universidad a una de estas 8 universidades, es virtualmente imposible. Cada año, 300 000 jóvenes tratan de ingresar a una universidad como Columbia y sólo una pequeña fracción de ellos son aceptados (habíamos cerca de 700 en nuestra generación de 1983). La batalla es feroz, virtualmente 30 000 de esos estudiantes son poseedores de puras calificaciones de “A” (calificación numérica similar al 10); son estudiantes con resultados del SAT (Examen de Aptitud Académica por sus siglas en Ingles) casi perfectos y que también han obtenido logros extra curriculares más allá de lo “normal”

En esa competencia de perro come perro estaba parado Obama, un joven sin logros, exceptuando una historia exótica sobre su crianza en Indonesia. Obama NUNCA podría haber ingresado a Columbia directamente de la escuela de educación media-superior y sus probabilidades de lograr una transferencia más adelante, eran aún peor. El año pasado Columbia solo admitió a tres estudiantes por transferencia a nivel mundial, tres y, les garantizo que los tres, con registros académicos y de logros sorprendentes, provenientes de otras universidades prestigiosas como Harvard, Yale o Princeton.

Obama no poseía ninguna de estas, admitido por él mismo, él era un mal estudiante que fumaba marihuana, que pocas veces asistía a clases y que tenía calificaciones mediocres, proveniente de la escuela universitaria Occidental (una buena escuela pero no grandiosa), su única posibilidad de lograr una transferencia a Columbia era su historia inventada de ser un extranjero exótico.

Es muy obvio como ingresó Obama a Columbia, yo creo que es a través de haber mentido. Obama era un muchacho inteligente, aún en ese entonces dio muy buenas entrevistas y mintió para lograr ingresar a Columbia, pasando por un estudiante indonesio, utilizando sus papeles de educación primaria en Yakarta (capital de Indonesia) y tal vez, su pasaporte/papeles de ciudadanía como prueba. La Universidad de Columbia tal vez hizo pocas preguntas, ellos estaban emocionados con contar con un estudiante indonesio con lo cual podían presumir. Ellos obtuvieron lo que querían, “diversidad”.

Esa era la ventaja de Obama que le dio el ingreso al exclusivo mundo de universidades de prestigio, primero en Columbia y luego en la Facultad de Leyes Harvard. Pero eso también lo convirtió en un fraude, alguien que aceptó su ingreso y ayuda como estudiante extranjero bajo pretensiones falsas.       

Debido al éxito, más allá de sus sueños más extraños, al “vender” su historia fraudulenta, Obama estaba envalentonado, así que la utilizó nuevamente para vender un libro.

Recuerden, aquí no estoy suponiendo, esto es un hecho que su agente encargado de vender el libro, admitió al describir a Obama ante los editores como “nacido en Kenia y criado en Indonesia”. Hay una prueba física de que utilizó estas palabras exactamente. Los publicistas liberales de de cepa establecidos en Manhattan, mordieron el anzuelo y compraron además el sedal y la plomada.

Toda esta mentira y fraude basada en una fantasía edificó una plataforma impresionante para el joven Obama. Le proporcionó las credenciales que necesitaba para hacer una carrera en política (Columbia, Leyes en Harvard, Profesor en la Facultad de leyes de Chicago); después utilizó esta plataforma para contender por un cargo público. Él ganó y lo hizo de nuevo, convirtiéndose en Senador de los Estados Unidos. La gente comenzó a mencionarlo como candidato presidencial; todas las mentiras y la auto promoción al estilo P. T. Barnum había funcionado a favor de Obama demasiado bien. Ahora él tenía un secreto obscuro y profundo que cubrir, tenía que cubrir sus huellas, sus registros de colegio universitario tenían que ser sellas para siempre, no porque fuera un extranjero no apto para ser Presidente sino porque era un estadounidense haciéndose pasar por extranjero , eso lo convierte en un fraude y lo descalifica para ser Presidente.

Me encantaría que el Sr. Obama liberara sus registros de colegio universitario y me mostrara que estoy equivocado, pero por supuesto, no lo hará... no puede, porque en la parte superior de la transcripción del formulario de admisión al colegio universitario estarían las dos palabras que destruirían su Presidencia y su Legado: “Estudiante Extranjero”.

No, no soy un “birther”, creo que Obama es 100 % nacido en los Estados Unidos. Mientras que yo nunca he cuestionado su lugar de nacimiento, yo si he estado apareciendo en los medios, de manera ininterrumpida durante los últimos 5 años cuestionando su lealtad y su excepcionalísimo hacia los Estados Unidos  y hacia los valores Judío-Cristianos; también he expuesto su plan (creado por el matrimonio de los profesores Cloward y Piven en Columbia), para destruir el capitalismo a través de aplastar el sistema con gasto, deuda y las prestaciones. Este plan decidido se prueba con hechos, por favor chequen los registros de gastos, el de la deuda y el de las prestaciones bajo el mandato de Obama. Todo se trata de un plan para destruir a los Estados Unidos llevado a cabo por un estadounidense haciéndose pasar por extranjero.

No, Obama no es un extranjero, pero tenemos un fraude en la Casa Blanca.

 

 

 

 

domingo, 2 de marzo de 2014

Enoch Cancino Casahonda


Enoch Cancino Casahonda (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 6 de octubre de 1928, Ibídem, 2 de marzo de 2010) fue un médico, poeta, escritor, político y académico mexicano. Es reconocido por su poema "Canto a Chiapas".

 

Semblanza biográfica

 

Realizó sus estudios profesionales en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), obtuvo el título de médico cardiólogo. Fue durante su época de estudiante cuando escribió el poema "Canto a Chiapas". De 1979 a 1982, fue secretario general del Gobierno del Estado de Chiapas durante el mandato de Juan Sabines Gutiérrez. De 1982 a 1985, fue diputado federal de la LII Legislatura del Congreso de la Unión de México y fue presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez de 1989 a 1992.

Al igual que Jaime Sabines Gutiérrez y Rosario Castellanos fue miembro distinguido del Ateneo Chiapaneco. Ocasionalmente publicó ensayos en algunos periódicos locales de Tuxtla Gutiérrez.

Fue elegido miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua, su discurso de ingreso fue "Algunas consideraciones acerca de la poesía chiapaneca actual", el cual fue pronunciado el 3 de mayo de 1974 siendo contestado por Mauricio Magdaleno. Fue miembro del Seminario de Cultura Mexicana. Murió en su ciudad natal el 2 de marzo de 2010.

Su poesía ha sido publicada en libros y revistas, entre las que destacan:

La palabra y el hombre, Chiapas y la revista ICACH; en los periódicos tuxtlecos: Poesía y Letras, El Estudiante, inquietud y Sur.

Fue director del periódico “La Verdad”, de Tuxtla Gutiérrez .

 

Premios y distinciones

 

Premio de la Ciudad de México, en el género de poesía, en 1956.

Premio Chiapas en Artes, en 1979 y 2008 en reconocimiento a su obra pública.

Medalla Rosario Castellanos, por sus méritos literarios, otorgada por la LXIII Legislatura del Congreso de Chiapas, 2008.

Flor Natural de los Juegos Florales Decembrinos de Chiapas, celebrado en 1949, por su poema “Canto a Chiapas“; premio principal de la VII Feria del Libro efectuado en la capital del país, 1951, por su libro “Con las Alas del Sueño“; Premio Ciudad de México 1956 con su poema “Perfiles de barro y Juárez”.

 

Obras publicadas

 

malo

La vid y el labrador, poemas, 1957.

Estas cosas de siempre, 1970.

Fray Matías de Córdova, autor de la independencia de Chiapas, a los 150 años de su muerte, 1981.

La vieja novedad de las palabras: antología poética, 1985.

Tedios y memorias, 1994.

Ciertas canciones y otros poemas, 1999.

Canto a Chiapas, 1999.

viernes, 28 de febrero de 2014

Cuauhtémoc en su aniversario luctuoso.


Cuauhtémoc (náhuatl: cuāuhtēmoc, ‘el águila que desciende’‘cuāuhtli, águila; tēmoc, descender, caer, bajar’) (1496 – m. el 28 de febrero de 1525) fue el último tlatoani mexica de México-Tenochtitlan. Asumió el poder en 1520, un año antes de la toma de Tenochtitlan por Hernán Cortés y sus tropas.

El nombre Cuauhtémōc que significa literalmente 'Águila que descendió (se posó)' (náhuatl cuāuh(-tli) 'águila', temō- 'descender', -c PASADO). La forma honorífica de Cuāuhtémōc es Cuāuhtémōctzīn (el sufijo -tzīn se usa para designar una dignidad similar a "Don" o "Señor" en español).

Cuāuhtémōc hijo de Ahuizotl y primo de Moctezuma Xocoyotzin y, como Cuitláhuac, tendría que haber sido marido de su hija Tecuichpo (náhuatl, 'copo de algodón') al llegar ésta a la nubilidad. Cuando asumió el poder, los conquistadores ya habían sido expulsados de Tenochtitlan, pero la ciudad estaba devastada por el hambre, la viruela, y la falta de agua dulce. Cuauhtémoc llegaba a este momento tras haber sido tlacochcálcatl (jefe de armas) de la resistencia a los conquistadores, dado que desde la muerte de Moctezuma previo a la Noche Triste, se le identifica como líder militar de los mexicas.

Actuación durante la Conquista





Cuauhtémoc se dio a la tarea de reorganizar el ejército mexica, reconstruir la ciudad y fortificarla para la guerra contra los españoles, pues suponía que éstos regresarían a pelear contra los mexicas. Envió embajadores a todos los pueblos solicitando aliados, disminuyendo sus contribuciones y aun eliminándolas para algunos.

Los españoles regresaron un año después de haber sido expulsados y con ellos venía un contingente de más de cien mil aliados indígenas, la mayoría de ellos tlaxcaltecas, históricamente enemigos de los mexicas.

Después de sitiar Tenochtitlán por 90 días, el 13 de agosto de 1521, los españoles, que eran comandados por Hernán Cortés, lo capturaron en Tlatelolco.

Derrota, huida y captura

La canoa en la cual huían de Tenochtitlan él, su familia y sus más allegados guerreros, fue alcanzada por un bergantín español piloteado por García Holguín. Cuauhtémoc exigió ser llevado ante "Malinche" (así llamaban a Cortés los mexicas, que es un término patronímico de Malintzin su traductora indígena doña Marina).

 Una vez en su presencia, señalando el puñal que el conquistador llevaba al cinto, le pidió que lo matara con él, pues no habiendo sido capaz de defender su ciudad y a sus vasallos, prefería morir a manos del invasor. Este hecho fue descrito por el propio Hernán Cortés en su tercera carta de relación a Carlos I de España:

.."llegóse a mi y díjome en su lengua que ya él había hecho todo lo que de su parte era obligado para defenderse a sí y a los suyos hasta venir a aquel estado, que ahora hiciese de él lo que yo quisiese; y puso la mano en un puñal que yo tenía, diciéndome que le diese de puñaladas y le matase"...

Tercera carta de relación, Hernán Cortés

De acuerdo al cronista Francisco López de Gómara:

.."Cuauhtémoc entonces echó mano al puñal de Cortés, y díjole: "Ya yo he hecho todo mi poder para me defender a mí y a los míos, y lo que obligado era para no venir a tal estado y lugar como estoy; y pues vos podéis agora hacer de mí lo que qusierdes, matadme, que es lo mejor"..

Historia de la Conquista de México[]

Bernal Díaz del Castillo, en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, describió el suceso de la siguiente forma:

.."Señor Malinche: ya he hecho lo que soy obligado en defensa de mi ciudad y vasallos, y no puedo más, y pues vengo por fuerza y preso ante tu persona y poder, toma ese puñal que tienes en la cinta y mátame luego con él". (y el mismo Guatemuz le iba echar mano de él)

Historia verdadera de la conquista de la Nueva España[7]

De la importancia que los españoles concedieron al prendimiento de Cuauhtémoc, Tlatoani mexica, da idea la disputa entre García Holguín y Gonzalo de Sandoval por atribuirse el mérito de la captura, que ya veían reflejada en sus escudos de armas, como lo estuvo la cabeza de Cuauhtémoc, según Madariaga, en el escudo del propio Cortés.


El tormento



 

Leandro Izaguirre, El suplicio de Cuauhtémoc (1893).


A Cortés no le interesó en ese momento la muerte de Cuauhtémoc. Prefería utilizar ante los mexicas su dignidad de Tlatoani, ahora subsidiaria del emperador Carlos V y del propio Cortés. Así lo hizo con éxito, aprovechando la iniciativa y el poder de Cuauhtémoc para asegurar la colaboración de los mexicas en los trabajos de limpieza y restauración de la ciudad. En los cuatro años que siguieron, la administración codiciosa por parte de los españoles, la desconfianza en Cortés, y los temores del propio Cortés, le llevaron repetidamente a tomar decisiones indignas y finalmente le llevaron a aprobar el tormento y la muerte del último tlatoani azteca.

Primero fue el tormento, surgido de la codicia del oro: Bernal Díaz del Castillo, en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España narra detalladamente cómo cundió la desconfianza entre los españoles, al desmentir tercamente la realidad sus soñadas riquezas. El oro que habían obtenido en total (83 200 castellanos) no era suficiente para repartir de forma satisfactoria entre toda la tropa española, por lo que iniciaron suposiciones por parte de los mandos para obtener más oro. Algunos españoles juzgaron que después de la Batalla del Canal de los Toltecas, los aztecas habían recuperado el botín y lo habían echado a la laguna o lo habían robado los tlaxcaltecas o bien los propios soldados españoles. De ahí que fueran los oficiales de la Real Hacienda, y sobre todo el tesorero Julián de Alderete, y no Cortés, que se limitó a consentirlo, los que ordenaran —Bernal Díaz y López de Gómara así lo argumentan- el tormento de Cuauhtémoc y Tetlepanquetzaltzin. De acuerdo a los libros de Díaz del Castillo, López de Gómara y las acusaciones hechas a Cortés posteriormente en su juicio de residencia coinciden en que fueron torturados mojándoles los pies y las manos con aceite y quemándoselos. Según Bernal, Cuauhtémoc confesó que cuatro días antes "que le prendiesen lo echaron en la laguna, así el oro como los tiros y las escopetas que nos habían tomado a la postre a Cortés, y fueron a donde señaló Guatemuz a las casas en que solía vivir", de donde los españoles sacaron "de una como alberca grande de agua un sol de oro como el que nos dio Montezuma".

Fuentes posteriores atribuyeron a Cuauhtémoc sin respaldo alguno un estoicismo pleno mostrado en ese trance. El libro escrito por López de Gómara refiere que el "señor" que le acompañaba en la tortura le pidió permiso para hablar y cesar el tormento, a lo que Cuauhtémoc le miró con ira y lo trató con desprecio diciéndole: «si estaba él en algún deleite o baño».[

 Una novela histórica escrita por Eligio Ancona en 1870 popularizó la variante "¿Estoy yo acaso en un lecho de rosas?".

Tras el episodio de la tortura, Cuauhtémoc quedó tullido y cojeó, las heridas de Tetlepanquetzaltzin fueron peores.

El doctor Cristóbal de Ojeda fue quien curó las heridas al tlatoani. Años más tarde el médico declaró, durante el juicio de residencia de Cortés, que en el incidente se dio tormento a Cuauhtémoc "quemándole los pies e las manos".[

 El huey tlatoani vuelve sorprendentemente a su papel de noble mexica respetado y bien tratado, pero cautivo, cuyo prestigio y autoridad utiliza Cortés para el gobierno de los vencidos.

Como todos los súbditos recién conquistados, se intentó convertirlo al cristianismo, pero solo lo consiguieron hasta el día que le dieron muerte.

Si seguimos a Héctor Pérez Martínez, su nombre católico habría sido el de Hernando de Alvarado Cuauhtémoc; otras fuentes citan sólo el de Hernando o Fernando. Los conversos recibían el nombre de los padrinos, y Pérez Martínez supone que los de Cuauhtémoc fueron el propio Hernán Cortés y Pedro de Alvarado.

Solemnemente triste fue Cuauhtémoc. Un día un grupo de hombres blancos se abalanzó hasta él; y mientras que el Imperio de tal se sorprendía, el arcabuz llenaba de huecos el broquel.

Preso quedó; y el Indio, que nunca sonreía, una sonrisa tuvo que se deshizo en hiel. -"¿ En dónde está el tesoro ?" --clamó la vocería--; y respondió un silencio más grande que el tropel ...

Llegó el tormento... Y alguien de la imperial nobleza quejóse. El héroe díjole, irguiendo la cabeza:

-"¡ Mi lecho no es de rosas !"- y se volvio a callar. En tanto, al retostarle los píes chirriaba el fuego, que se agitaba a modo de balbuciente ruego, ¡porque se hacía lenguas como queriendo hablar!

José Santos Chocano.


Expedición a las Hibueras y muerte de Cuauhtémoc

En 1524, Cortés emprende viaje a las Hibueras (Honduras), en busca de uno de sus capitanes, Cristóbal de Olid. No es un viaje de rescate, sino de persecución: Cortés tiene constancia de que Cristóbal de Olid puede haberse confabulado con su viejo enemigo, el gobernador de Cuba Diego Velázquez, para poblar, conquistar y sobre todo obtener oro u otras riquezas en el sur, ignorándolo a él. Sabe Cortés que Cristóbal de Olid lo traiciona, de la misma forma en que él traicionó seis años antes a Diego Velázquez.

La expedición, enorme y cortesana, incluye desde ministriles (músicos de viento de la época) hasta médico y cirujano, pasando por suntuosas vajillas y cuberterías, y una piara que cierra la comitiva, para asegurar el avituallamiento. El contingente militar es, como ocurrió a lo largo de la conquista, más indígena que español, y en esta expedición más azteca que tlaxcalteca o de otros pueblos. No es de extrañar por tanto que en la expedición viajen varios notables aztecas, seguramente como mandos militares de esa tropa, y posiblemente también como embajadores y facilitadores de las relaciones con los pueblos de la ruta: Cuauhtémoc y Tetlepanquetzal son dos de ellos.

Una vez más, el miedo hará que Cortés tome una decisión indigna, criticada por sus soldados según nos cuenta Díaz del Castillo. Tras un año de viaje, y en un momento crítico para la expedición le llegan rumores de que Cuauhtémoc está conspirando en contra de los españoles, decidido a atacarlos. Según Cortés, un tal Mexicalcingo, ("Ciudadano honrado de esta ciudad de Temixtitlan" escribe Cortés a Carlos V, aclarando además que tras su bautizo se llama Cristóbal) se dirigió al capitán español para narrarle una larga, y un tanto fantasiosa, historia de conspiración de Cuauhtémoc, que se iniciaría con el asesinato de Cortés, continuaría con la rebelión contra los españoles en todo el país, y terminaría con el bloqueo de México... "hecho esto, pondrían en todos los puertos de la mar recias guarniciones de gente para que ningún navío que viniese se les escapase". No se sabe si Cortés magnificó en su quinta carta de Relación el alcance de la conspiración, para justificar la ejecución una vez consumada. El hecho es que sintiéndose vulnerable, decidió mandar ahorcar a Cuauhtémoc y al cacique de Tacuba, Tetlepanquetzal, que volvieron a encontrarse ante el verdugo. Esto ocurrió el 28 de febrero de 1525, en un lugar del estado de Campeche perteneciente a la provincia maya de Acalán identificado con el nombre de Taxahá (en el actual municipio campechano de Candelaria). Se ha mencionado también como posible sitio del ahorcamiento del emperador azteca, Itzancanath que pertenece al estado de Tabasco. El cadalso debió ser una ceiba, árbol sagrado de los mayas. Habían pasado cuatro años desde el fin del sitio de Tenochtitlan, y quizá los mismos desde que se torturó quemándoles los pies a los caciques a los que ahora se ejecutaban.

Tanto las fuentes españolas (Bernal Díaz) como las indias cuestionan los motivos aducidos por Cortés. Según Prescott, el propio Mexicalcingo negó posteriormente haber narrado la historia de la conspiración tal como la reflejó Cortés en su quinta carta al emperador.

Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, un historiador mexicano del siglo XVII, avala la realidad de la conspiración. Diego López de Cogolludo relata en su obra "Quauhtemoc confesó ser así, como los demás lo habían dicho; pero que no fue él principio de aquella consulta, ni sabía si todos fueron en ella ó se efectuaría, porque él nunca tuvo intención de salir con ello, que solo había pasado la conversación referida, Sin más probanzas, dice Bernal Diaz, que D. Hernando Cortés mandó ahorcar á Cuauhtemoc, y al señor de Tacuba, que era su primo; pero la Historia General de Herrera dice, que fue dada sentencia mediante proceso jurídico, y sentenciados á ahorcar Cuauhtemoc, Couanoctzin y Tetepanquetzal."

..estando para ahorcar al Cuauhtemoc, dijo estas palabras: "O capitan Malinche, dias ha que yo tenía entendido, él habia conocido tus falsas palabras: que esta muerte me habias de dar, pues yo no me la dí, cuando te entregaste en mi ciudad de Méjico; porque me matas sin justicia?"...

Conquista de Yucatán, Diego López de Cogolludo.

Cuauhtémoc es uno de los personajes más reconocidos por los mexicanos como héroe nacional. En todos los rincones de México su nombre se usa en toponimia y onomástica, y su imaginada efigie aparece en monumentos, que hacen alusión a su coraje en la derrota, al pedir la muerte por el puñal de Cortés, o en el tormento, al reclamar estoicismo a sus compañeros de tortura. El 28 de febrero de cada año, la bandera mexicana ondea a media asta en todo el país, recordando la muerte del prócer. A partir del siglo XIX su figura fue usada con fines nacionalistas, teniendo máximo ejemplo en la inauguración del Monumento a Cuauhtémoc obra de Miguel Noreña durante la dictadura de Porfirio Díaz.

El poeta mexicano Ramón López Velarde lo designa como el joven abuelo de México, y lo califica como único héroe a la altura del arte.

 

jueves, 27 de febrero de 2014

José Vasconcelos a 132 años de su natalicio.


José María Albino Vasconcelos Calderón (Oaxaca, 27 de febrero de 1882-ciudad de México, 30 de junio de 1959) fue un abogado, político, escritor, educador, funcionario público y filósofo mexicano. Autor de una serie de novelas autobiográficas que retratan detalles singulares del largo proceso de descomposición del porfiriato, del desarrollo y triunfo de la Revolución mexicana y del inicio de la etapa del régimen post-revolucionario mexicano que fue llamada «de construcción de instituciones».[1]

Fue nombrado primer Secretario de Educación Pública del país, además fue rector de la Universidad Nacional de México y condecorado como Doctor Honoris Causa por la misma institución y por las de Chile, Guatemala y otras Universidades latinoamericanas. Fue también miembro de El Colegio Nacional y de la Academia Mexicana de la Lengua.

 

Los orígenes

 José Vasconcelos

Nacido en Oaxaca, ciudad capital del mismo estado, el 27 de febrero de 1882 (algunas fuentes citan que nació el 28 de febrero del mismo año), fue el segundo de los nueve hijos que procrearon Ignacio Vasconcelos Varela y Carmen Calderón Conde. Particularmente importante para su desarrollo personal fue la oportunidad que tuvo de realizar estudios de educación primaria en escuelas ubicadas en la frontera de Estados Unidos y México, especialmente en Eagle Pass en Texas, Piedras Negras y Coahuila. Más adelante, por causas familiares de índole económica, debió continuar su educación en el Instituto Científico de Toluca, Estado de México, y en el Instituto Campechano, benemérito colegio de la actual ciudad de San Francisco de Campeche, capital del estado de Campeche. Luego de la prematura muerte de su madre, ingresó en la Escuela Nacional Preparatoria (actualmente parte de la UNAM) y posteriormente a la Escuela Nacional de Jurisprudencia, donde obtuvo el título de licenciado en derecho en 1907.

 

 

 

Busto en el Instituto Campechano

A los dos años de haber concluido sus estudios, Vasconcelos participa con otros jóvenes mexicanos críticos de los excesos de la educación positivista impuesta por Justo Sierra, ministro de Instrucción Pública del gobierno de Porfirio Díaz, en la fundación del Ateneo de la Juventud Mexicana, más adelante conocido como el Ateneo de México. Lo novedoso del ateneo radica, sin embargo, no en su disposición a criticar los excesos del porfiriato, sino en la calidad de las críticas adelantadas por la generación de jóvenes intelectuales que le dieron vida. La más importante de ellas tiene que ver con el rechazo del determinismo y mecanicismo del positivismo comtiano y spenceriano y el llamado para que se dotara a la educación de una visión más amplia, que rechazara el determinismo biológico del racismo y que encontrara una solución al problema de los costos de los ajustes sociales generados por grandes procesos de cambio como la industrialización o la concentración urbana.

Aunado a ello, frente a la posición oficial de Sierra y los funcionarios del porfiriato, llamados “los Científicos”, de promover una visión única del pensamiento filosófico (positivista y determinista), Vasconcelos y la generación del Ateneo proponían la libertad de cátedra, la libertad de pensamiento y, sobre todo, la reafirmación de los valores culturales, éticos y estéticos en los que América Latina emergió como realidad social y política. Aquí es importante destacar que una de las características del porfiriato, para algunos el lado oscuro de éste, es justamente un cierto desdén por lo nacional mexicano, su fascinación con lo europeo, lo francés, lo alemán o, si nada de esto era posible, con lo estadounidense, como alternativa viable para alcanzar el progreso.

Vasconcelos y la generación del Ateneo sientan las bases para una ambiciosa recuperación de lo nacional mexicano y de lo latinoamericano como una identidad que, además de real, fuera viable en el futuro, y sobre todo que no dependiera de lo extranjero para un progreso sostenido, como de hecho ocurrió con el modelo económico del porfiriato y otros experimentos latinoamericanos similares, como la República de los Coroneles en Brasil, México y Estados Unidos.

 

Primeros pasos en la política.

 

  

José Vasconcelos (izquierda) con José Urquidi, Rafael Zubirán y Peredo.


Invitado por Francisco I. Madero en 1909, se unió a la campaña presidencial del coahuilense. Gracias a su dominio del inglés, representó al entonces Club Antirreeleccionista ante el gobierno de Estados Unidos. Un año después, el Club se convirtió en el Partido Nacional Antirreeleccionista, con Madero como candidato presidencial y Francisco Vázquez Gómez como candidato a la vicepresidencia. Madero y Vázquez Gómez se enfrentaron a Porfirio Díaz y a Ramón Corral en la muy debatida elección presidencial de 1910. Cuando ésta terminó en un escandaloso fraude, Madero convocó a un alzamiento político-militar a través del llamado Plan de San Luis, que dio inicio la Revolución de 1910.

Es de este primer período de la vida pública de Vasconcelos del que ha surgido, como una suerte de leyenda, la idea de que fue él quien acuñó el lema más célebre del maderismo: «Sufragio Efectivo, No Reelección». Este lema, tiene su origen, en el Plan de La Noria, encabezado por Porfirio Díaz contra Benito Juárez en 1871; la rúbrica de los documentos oficiales firmados por funcionarios del gobierno federal mexicano en ese entonces, así lo indican. El genio de Vasconcelos radicó, en haber rescatado esa frase usada originalmente por el joven Porfirio como un ariete contra el anciano Juárez, cuando éste insistía en prolongar su permanencia en el poder.

Conocido el resultado oficial de esa elección, las simpatías al Plan de San Luis se multiplicaron. Esto dejó claro al anciano caudillo que no estaba en condiciones de mantenerse al frente del gobierno, a menos que deseara llevar a México por la ruta de una guerra civil o que las ambiciones norteamericanas, ya demostradas, pusieran en peligro nuevos territorios nacionales. Díaz renunció, y el gobierno provisional instalado al efecto convocó a nuevas elecciones presidenciales en las que Madero triunfó en 1911.

 

La Revolución

Tras producirse el golpe de estado de Victoriano Huerta y Félix Díaz, Vasconcelos tuvo que exiliarse en Estados Unidos, donde recibió el encargo del entonces gobernador de Coahuila y primer jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, de buscar, como agente confidencial, el reconocimiento de Inglaterra, Francia y otras potencias europeas, impidiendo que Huerta fuera reconocido u obtuviera apoyo económico. Cuando Vasconcelos logró el reconocimiento de Carranza como presidente de facto, éste volvió a nombrar a Vasconcelos director de la Escuela Nacional Preparatoria, pero discrepancias políticas con Carranza llevaron una vez más al exilio a Vasconcelos, que regresó a México para tomar la cartera de Instrucción Pública durante la breve gestión de Eulalio Gutiérrez Ortiz como presidente de la Convención Nacional. Durante este periodo, Vasconcelos no pudo en realidad desarrollar sus ideas en materia de educación pública, pues las pugnas internas de los revolucionarios de la Convención de Aguascalientes y la derrota de Francisco Villa a manos de Álvaro Obregón, hicieron imposible cualquier ejercicio de funciones de gobierno.

Al proclamarse el Plan de Agua Prieta en 1920, Vasconcelos se alineó con Álvaro Obregón contra Carranza. Tras la muerte de Carranza, el presidente interino Adolfo de la Huerta le encargó el Departamento Universitario y de Bellas Artes, cargo que incluía la rectoría de la Universidad Nacional de México.

 
Rector de la Universidad Nacional


Fue rector de la Universidad Nacional del 9 de junio de 1920 al 12 de octubre de 1921.

Su espíritu iberoamericano, expresado en su obra literaria, queda también reflejado en la propuesta al Consejo Universitario, del escudo que la UNAM ostenta hasta la fecha y en el que plasma su convicción de que los mexicanos deben difundir su propia patria con la gran patria hispanoamericana como una nueva expresión de los destinos humanos, todo esto en abril de 1921. La leyenda que propone para dicho escudo constituye hasta ahora el lema de la Universidad Nacional: “Por mi raza hablará el espíritu”.

 

Apóstol de la educación

Tras reorganizar la estructura de la Universidad Nacional, Vasconcelos fue nombrado secretario de Instrucción Pública y desde esa posición inició un ambicioso proyecto de difusión cultural en el país, con programas de instrucción popular, edición de libros y promoción del arte y la cultura. El objetivo era integrar a México de manera más amplia en las grandes transformaciones que siguieron al fin de la primera Guerra Mundial. Vasconcelos, un personaje carismático y capaz de entusiasmar a sus colaboradores, hizo de los maestros rurales un ejército de paz y de cada profesor, según su propia metáfora de raíz católica, inspirada en el sacrificio de los misioneros del período colonial, un “apóstol de la educación”. Al trabajo de los maestros rurales sumó el apoyo, nunca antes visto en México, de la edición masiva de algunas de las más grandes obras del pensamiento europeo y occidental, que fueron distribuidas por todos los rincones del país en lo que Vasconcelos no dudó en calificar como Misiones Culturales.

Además, inició un ambicioso programa de intercambio educativo y cultural con otros países americanos, las llamadas “embajadas culturales”, que llevaron a algunos de los más brillantes estudiantes mexicanos de la época a entrar en contacto a edad temprana con sus pares de Argentina, Brasil, Colombia, Perú y otros países de América Latina.

Apoyó, además, a multitud de artistas e intelectuales. A algunos de ellos los convenció para que se establecieran en México y --con ellos-- ideó nuevas fórmulas de expresión artística, masiva, que a pesar de sus tintes políticos y propagandísticos tienen un valor estético exento de duda. Tal fue el caso de muralistas como David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera. El apoyo de la Secretaría de Instrucción Pública de Vasconcelos no se limitó, sin embargo, a los artistas mexicanos, como lo demuestra su relación con la chilena Gabriela Mistral, ni tampoco al campo de lo artístico; un ejemplo entre otros muchos es su relación con el político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre.

 

Constructor de instituciones

  

Estatua de José Vasconcelos en la Calle de San Ildefonso.

 

Un aspecto clave de su gestión, fue la reconstrucción o construcción de edificios de uso público para la difusión de la cultura, como el Estadio Nacional, escuelas públicas de diferentes niveles, bibliotecas y, de manera más general, los edificios destinados a albergar el aparato burocrático del sistema educativo a lo largo y ancho de la nación.

Vasconcelos, sin embargo, encontró difícil conciliar su condición como pensador independiente con las exigencias de los cargos de gobierno que ejerció. Además, su relación con Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles estuvo siempre mediada por la desconfianza que le inspiraban los mexicanos del norte de la república. Hábil para acuñar punzantes aforismos, frases célebres o para ridiculizar a sus adversarios en debates o en intercambios epistolares, en más de una ocasión expresó, con un dejo de desdén, que en México la civilización terminaba donde empezaba el consumo de carne asada, en obvia referencia a las regiones del norte de México, de donde provenían Obregón y Calles.

Es por eso por lo que, luego de su brillante inicio como funcionario público, Vasconcelos decidió retirarse del ejercicio de los cargos públicos, para dedicarse a satisfacer su pasión por la escritura, el análisis filosófico y la polémica. A pesar de ello, tuvo una participación destacadísima en las luchas por obtener la autonomía de la Universidad Nacional, al lado de Antonio Caso, Manuel Gómez Morín y otros personajes destacados de la década de los veinte.

En su filosofía como educador propone: Sentir la cultura mestiza como base del concepto de mexicanidad. Mexicanizar el saber, es decir, hacer objeto de estudio la antropología y el medio natural del país. Hacer de Latinoamérica el centro de una gran síntesis humana. Emplear el sentido del servicio y amor fraterno del ser humano como medio de ayuda a los más desprotegidos, y Valerse del industrialismo —como simple medio, nunca como un fin— para promover el progreso de la nación.

Hay, sin embargo, un aspecto muy oscuro en su trayectoria. Su desmesura lo llevó a `posiciones cercanas al fascismo, primero y al nazismo después. En plena guerra mundial justificó la necesidad de que los aliados sean derrotados por Alemania. Fue muy influido por la lectura de Protocolos de los sabios de Sion, lo cual explica su furibundo antisemitismo posterior.

 

Candidato presidencial

 

No sólo eso, consciente de los excesos de los que Plutarco Elías Calles era capaz en temas tan delicados como el de las relaciones Estado-Iglesia y que prefiguraban el desarrollo del maximato y uno de sus precursores, de la así llamada Guerra Cristera, en 1929 decidió postularse como candidato a la presidencia de la república. Eso lo llevaría a enfrentarse al candidato de Calles, Pascual Ortiz Rubio en una desigual campaña que recordó a muchos la que Madero desarrolló en 1909 contra Porfirio Díaz, no sólo por el apoyo del aparato del Estado al candidato Ortiz Rubio, sino también por la violencia que muchos vasconcelistas debieron padecer en carne propia.

Apoyado por algunos de los más lúcidos intelectuales y artistas de la época, como Antonieta Rivas Mercado, Gabriela Mistral, Manuel Gómez Morin, Alberto Vásquez del Mercado y Miguel Palacios Macedo, Vasconcelos desarrolló una ambiciosa campaña electoral que despertó las ilusiones de muchos.

Durante su campaña, se da el asesinato de líderes vasconcelistas emprendido por diputados y asesinos de paga disfrazados de policías; el propio Vasconcelos sobrevivió a varios atentados en su contra. El mismo día de las elecciones se abre fuego contra los votantes en diversas poblaciones del país.

Los resultados oficiales de la elección arrojan un 93 por ciento de los votos para Pascual Ortiz Rubio y el resto para Vasconcelos y otros. Los resultados, sin valor alguno para la mayoría de los historiadores del periodo, dejaban ver el claro mensaje que Calles y su grupo enviaban a Vasconcelos: no se respetarían elecciones democráticas, sino sucesión presidencial previamente acordada por el jefe de Estado, lo que se convirtió en modelo político mexicano tocante al tema de la sucesión presidencial a lo largo del siglo XX.

Para muchos de sus seguidores, como Miguel Palacios Macedo, José Vasconcelos sería recordado como “el político más grande de México”.

Frente a los resultados, Vasconcelos buscó reproducir el patrón seguido por Madero 20 años antes, invitando a la población a sumarse a una revolución a través del Plan de Guaymas, la cual al triunfar, lo llamase para tomar el lugar que merecía. El llamado a la insurrección fue desoído por una sociedad mexicana cansada de poco más de 10 años de guerras civiles (siete de la Revolución Mexicana y tres de la cristera) y comprada por una estabilidad forzada con el agregado de enfrentar los efectos devastadores de la crisis global de 1929. No sólo eso, para Vasconcelos implicó el inicio de un doloroso, pero altamente productivo, exilio por Estados Unidos y Europa, que le permitió dedicarse de lleno al análisis filosófico (lo que le permitió adentrarse en el análisis del pensamiento filosófico hindú), a escribir su monumental autobiografía, un referente obligado para comprender el México del siglo XX, y una serie de artículos y comentarios sobre temas diversos. Durante su paso por Estados Unidos, Vasconcelos se convirtió en una “estrella” del entonces naciente circuito de oradores destacados que las universidades estadounidenses invitan para informar sobre lo que sucede en otros países, pero que también le permitió a Vasconcelos, por otra parte, satisfacer sus más elementales necesidades económicas, pues a su paso por el servicio público no acumuló riquezas.

En 1940, la guerra en Europa y la política de reconciliación nacional seguida por Manuel Ávila Camacho le permitieron regresar a México, donde fue nombrado director de la Biblioteca Nacional. De esta etapa de su vida lo menos recordado es su contradictoria admiración por los resultados obtenidos por los regímenes fascistas en Europa, que incluyó la dirección de un periódico patrocinado por la embajada Alemana de entonces. Vasconcelos admiraba de esos regímenes su capacidad para movilizar y organizar a grandes grupos de ciudadanos que, de otra manera, se encontraban sumidos en crisis profundas que le recordaban la situación que México vivía. Vasconcelos, por cierto, no estaba solo en estas simpatías, como lo atestiguan las ediciones de distintos diarios de la capital de la república, especialmente las ediciones vespertinas del diario Excélsior, llamadas Últimas Noticias de la Mañana y Últimas Noticias de la Tarde, que abiertamente expresaban sus simpatías por la Alemania nazi. Hay quienes consideran que fueron estas simpatías fascistas las que le impidieron permanecer en Estados Unidos y le obligaron a regresar a México. Sin embargo, cuando se conocieron detalles sobre los excesos cometidos en los campos de concentración y en el tratamiento de los prisioneros de guerra, Vasconcelos expresó su repudio a los excesos del nacionalsocialismo alemán y del fascismo italiano.

Una vez concluida la guerra, Vasconcelos continuó como director de la Biblioteca Nacional, cargo que combinó con una activa carrera como profesor universitario y polemista. El destino, sin embargo, le tenía reservada una última satisfacción: en diciembre de 1958 vería a uno de sus discípulos y organizador de su campaña presidencial en 1929, el mexiquense Adolfo López Mateos, convertirse en presidente de México.

Fue elegido miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua desde 1939, años más tarde miembro de número, tomó posesión de la silla V el 12 de junio de 1953. Fue designado bibliotecario archivero de la institución. Su discurso de ingreso fue respondido por Genaro Fernández MacGregor, quien refirió a Vasconcelos como “el mexicano más ilustre desde la independencia”. En 1943 fue miembro fundador de El Colegio Nacional.

Murió en el barrio de Tacubaya, en la ciudad de México, el 30 de junio de 1959. Fue encontrado su cuerpo reclinado sobre el escritorio, en el cual trabajaba en una de sus últimas obras literarias: Letanías del atardecer publicada inconclusa póstumamente. Mereció, por sus cualidades de pedagogo y su decidido apoyo a la cultura latinoamericana, que la Federación de Estudiantes de Colombia lo nombrara Maestro de la Juventud de América, título que a menudo se abrevia como “maestro de América”.

  

Legado


  

Biblioteca José Vasconcelos.

 

Su obra dejó una marca profunda en la vida cultural mexicana. Su doctrina filosófica lo caracteriza como cercano a Arthur Schopenhauer y Miguel de Unamuno. El humanismo vasconcelista tiene perspectiva vivencial en su monumental serie autobiográfica Ulises Criollo (1935), La tormenta (1936), El desastre (1938), El proconsulado (1939) y La Flama. Los de Arriba en la Revolución. Historia y Tragedia (1959). La Raza Cósmica (1925) adelanta la más poderosa crítica hasta ahora del racismo con el que, desde el siglo XVI, se ha tratado de justificar la sumisión de los pueblos de América Latina frente a Europa y la América sajona. Se trata en su conjunto de una obra que ha sido influyente para la conformación del pensamiento filosófico, humanista y político en Latinoamérica, que recorrió y cultivó intelectualmente como se atestigua en las narraciones de “La raza cósmica”.

Su filosofía está contenida en “Pitágoras, una teoría del ritmo” (1916), “El monismo estético” (1918), “Tratado de metafísica” (1929), “Ética” (1932) y “Estética” (1935) que es considerada por estudiosos de su pensamiento como la mejor de sus obras; al respecto dice Antonio Castro Leal, en el prólogo de su obra compilatoria “José Vasconcelos: Páginas Escogidas” (México, 1940, Ed. Botas) lo siguiente: “La Estética, libro de los más importantes en la literatura filosófica iberoamericana, recoge y rectifica temas tratados en los cuatro libros anteriores, y tiene esa audacia de inspiración que sorprendió en sus primeros ensayos. Es una estética propiamente dicha y una metafísica; es, en realidad, una metafísica estética”.

Uno de sus principales logros es la literatura de género divulgativo, lo que logra con “Estudios indostánicos” (1921), “Historia del pensamiento filosófico” (1937), “Manual de filosofía” (circa 1945) y “Breve historia de México” (1956). Es notable que casi la totalidad de sus escritos fueran publicados en primera o segunda edición por Editorial Botas (México), cuyo director recibía los manuscritos de primera mano.

Vasconcelos se aventuró en las aguas de la ficción literaria con obras en diversos géneros. En el rubro de la crítica destacan sus Divagaciones literarias (1919), en materia de drama su Prometeo vencedor (1916), en materia de relatos está La sonata mágica (1933), además de la obra política que complementa a la autobiográfica, como en el caso de Cartas políticas (1959), publicadas de manera póstuma por el Fondo de Cultura Económica, la institución que ahora tiene la titularidad de los derechos de sus Obras Completas.

Vasconcelos editó la Revista Continental Timón, en la cual colaboraron personajes como Dr. Atl y Andrés Henestrosa, la cual circuló de febrero a junio de 1940. En dicha revista, se hizo la apología de la ideología y programa políticos de la Alemania Nazi, en una época en que muchos intelectuales cayeron en el espejismo del fascismo.[]

 

Tercera carta a la inquilina de Palacio Nacional

  Claudia   Me vuelvo a dirigir a ti porque me siento con la obligación de aclararte y aclararle a todos los capos del #CartelMorena, lo...