miércoles, 5 de noviembre de 2014

México hundido en la deseperanza

México hundido en la desesperanza
Por Lic. Pedro G. García R.

En este país llamado México, donde la gente en 2012, votó por la esperanza, la esperanza de un futuro más halagüeño, más estable, menos inseguro y más estable.

Esa gente que se volcó a las urnas en 2012, ve con desesperanza, no sólo que la inseguridad crece, que la economía no se estabiliza, que el trabajo escasea, que los impuestos se incrementan y que la zozobra es parte de la vida cotidiana.

Reformas vienen, reformas van y todo apunta para que el crecimiento económico de unos cuantos siga en incremento, mientras el del grueso de la población va en detrimento.

El gobierno anuncia con bombo y platillo todo acerca de las nuevas reformas y que con ellas viene el crecimiento pues se está moviendo a México, sin que la gente vea esos resultados, es más, la gente siente y sabe, que ese “Mover a México”, no los incluye ni tantito, pues se incrementan sus problemas financieros, sus angustias económicas y sus temores en cuanto a seguridad.

Los números y las cifras, esas que llenan las tablas de estadísticas, muestran que la inseguridad ha crecido, que las desapariciones han aumentado, que los muertos crecen día a día y que las Pymes (pequeñas y medianas empresas) van cerrando sus puertas ante la imposibilidad de sostener el ritmo que la Reforma fiscal les marca.

Con las reformas aprobadas desde el gobierno, el desempleo crece de manera alarmante y el “recurso” de la economía informal, cada vez se desvanece más, pues el diente hacendario, ahora se encaja y sangra a ese comercio informal en busca de más dinero.

La decepción ha llegado a casa, a la casa de millones de mexicanos que le dieron su voto a Peña Nieto, de los millones de mexicanos que votaron por “Mover a México”, que le dieron la bienvenida a Los Pinos nuevamente al PRI, cansados de que en 12 años de PAN, no hubieran llegado los cambios prometidos; esos millones de mexicanos, que sumados a los millones que votaron en su contra, se aprestan a decirle BASTA a toda esa RED de “NEGOCIOS” turbios y de opresiones e intimidaciones, de inseguridad y de abandono hacia quienes pagan sus salarios.

Mientras el pueblo de México se parte el alma por llevar comida a su mesa, la clase privilegiada se ve cada vez más beneficiada; Senadores, Diputados, Secretarios de Estado, Gobernadores, Presidentes Municipales, Miembros de la clase Política, los Ministros de la Suprema Corte de Justicia, los integrantes de Organismos “Autónomos” como el INE (Instituto Nacional Electoral, antes IFE), toda la sarta de PARÁSITOS que conforman los partidos políticos y por supuesto los grandes empresarios, viven en un México especial, donde su dinero se multiplica, sus negocios aumentan, su estabilidad financiera se solidifica y su tranquilidad y su seguridad va cada mejor.

Ese México partido en dos, en donde los privilegiados gozan de los cambios y se llenan los bolsillos de dinero, donde sus negocios se benefician gracias a los trinquetes, al abuso de poder, al aprovechamiento de la información “privilegiada” y al estar en el lugar “correcto” para poder hacer los trinquetes sin sufrir las consecuencias, está llevando al otro México, al México de las mayorías, al México de los NO PRIVILEGIADOS, al México de los trabajadores, al México de los que hicieron posible el crecimiento de la “Casta Privilegiada”, a la ruina; a ese México se le están agotando las opciones, se le están acabando las posibilidades, se le están terminando sus esperanzas y, cuando al fin suceda, cuando se agoten las opciones, se acaben las posibilidades y se le terminen las esperanzas, este México de los marginados, va a explotar y surgirá un nuevo México, como una vorágine que ha de arrancar todo aquello que está mal; aquellos privilegiados que se alcancen a bajar “ilesos” del tornado, tendrán que aprender a ver a México y los mexicanos, de una manera diferente, pero lo más importante, deberán trabajar para ser aceptados, en este nuevo México, pues ya no tendrán cabida ahí, al menos como las parias y lastras que hasta el momento han sido.

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